Mandalas para Colorear

Colorear Mandalas, Una Aventura Terapéutica

La buena noticia es que: no tenemos que sentarnos en el consultorio de un psicólogo o un psiquiatra para relajarnos y salir del estrés coloreando o dibujando mandalas. Los libros para colorear tipos de mandalas nos proporcionan la oportunidad y el espacio para colorear el mandala que quieras, a la hora que quieras y dónde quiera que quieras.

En tu habitación, en el parque o en el escondite que tienes debajo de la escalera; sino ubícate en la mesita de la cocina, de madrugada, cuando toda tu familia duerme, cuando nadie te reproche ni te pregunte nada. Esta noble tradición viene de la India y se ha popularizado en casi todo el planeta. Una oferta de hermosos libros ilustrados con mandalas en blanco y negro, listos para ser coloreados por todo tipo de público, se encuentran en librerías, kioskos de revistas, tiendas callejeras, supermercados y mercadillos populares.

Atrévete, no perderás nada, y ganarás mucho, coge tus lápices de colores y enloquece, vuélvete el artista de tu propia existencia…

Dibujar un Mandala

Pero si eres muy creativo (o creativa) y no deseas colorear un diseño predeterminado sino crear tus propios tipos de mandalas. ¡Adelante! Eso sí, concéntrate primero y decide qué formas vas a usar, si será un diagrama abstracto, si será figurativo. Si quieres flores o prefieres animales.

Teniendo en cuenta lo anterior, de qué centro partirás y hasta dónde llegarás. En este caso te será útil saber el significado de formas y colores; o no necesitarás saber nada porque quieres que tu producción, aunque un poco cerebral, sea también intuitiva y responda más a un impulso interior que a un diagrama teórico. El espectro es amplio y lleno de libertades. Lo importante es estar allí, bien presente.

La Mejor Terapia para Encontrar tu Centro

Si te sientes solo, malquerido, estafado, aburrido, ansioso, desengañado, angustiado, en una palabra: super archi hiper mega estresado. O no puedes llorar, si no sabes gritar, y sientes el impulso de quemar la casa, pasar por la horca a toda tu familia. Si no te puedes sentar a meditar (obviamente, si sientes todo esto, no has podido sentarte a meditar). No sufras más, no te flageles con esos paradigmas mentales inútiles, en vez de ello, busca tu libro de tipos de mandalas y siéntate a colorear, habrán formas de mandalas fáciles, otras difíciles, aquí lo importante es que le des forma a tu manera, pinta de colores de tu vida, pero empieza ya!.

Colorea, sin miedo, de amarillo ese centro solar que ya comienza a iluminarte, que va despejando las nubes sombrías que ofuscaban tu inteligencia. Cuando bañes de color violeta los pétalos que rodean el primer círculo, comenzarás a perdonar y a perdonarte por las torpezas cometidas. Esos rombos azules que lucen como diamantes son cristales de ópalo que serenan tus emociones. Y así seguirás sintiendo el aliento de los colores borrando dulcemente tus heridas.

Llegará un momento en que te sorprenderá la sonrisa que se expande desde la comisura de tus labios. Tal vez hayas regresado a un estado de inocencia que alguna vez conociste. Ya no hay rabia ni miedo, no hay desconfianza, no hay cansancio. Te olvidarás por completo de este mundo y navegarás como un cosmonauta por ese universo que se te abre para llevarte al infinito. Hay tipos de mandalas en el centro de tu ser que te sanan y te calman con la irradiación de sus colores.